¿Ha logrado la inteligencia artificial descifrar el enigmático manuscrito Voynich?


El manuscrito de Voynich es una de las reliquias medievales más misteriosas que existen. Es un libro ilustrado de hace unos 600 años y su originalidad radica en que no se puede leer. Es el único libro en el mundo, que a pesar de nuestra moderna tecnología, no podemos descifrarlo: un arcano de la edad […]

Es el jeroglífico más estudiado del siglo XX y XXI. En la actualidad el libro tiene unas 246 páginas de pergamino manuscritas de 15 x 27 centímetros, y 5 cm de grosor. Fue escrito con pluma de ave para escribirlo y tinta de colores para las ilustraciones. Si se observa el texto al microscopio, se ve que esta enorme cantidad de páginas , se ejecutó sin ninguna corrección, sin el mínimo error; al tirón. La ejecución del manuscrito es una hazaña casi inhumana.

En 1912, Wilfred Voynich compró 30 manuscritos a los jesuitas de Mondragone (Italia) que tuvieron que venderlos para conseguir recursos económicos y paliar su precaria situación . Entre los manuscritos adquiridos por Voynich se encontraba el que nos ocupa. Voynich intentó descifrar el manuscrito durante el resto de su vida, pero murió sin aproximarse ligeramente a la solución. Voynich creyó que el manuscrito fue escrito por Roger Bacon ( monje franciscano) , que lo escribió de forma cifrada para que proteger sus descubrimientos científicos del siglo XIII.

Inteligencia artificial para descifrar el manuscrito

Un grupo de científicos de la Universidad de Alberta han empezado a emplear sistemas informáticos basados en inteligencia artificial para descifrar el misterioso Códice Voynich.  Las primeras investigaciones conocidas relatan que data del siglo XV pero que fue descubierto en el XIX y después de que el pasado mes de septiembre unos investigadores asegurasen de que se trataba de un compendio ginecológico, es ahora cuando el profesor de ciencias de la computación Greg Kondrak, experto en procesamiento del lenguaje natural, y su estudiante Bradley Hauer, han llegado a la conclusión de que se trataría de una guía de herbología y que estaría escrito en hebreo antiguo.

Su primer reto se centró en averiguar en qué idioma se había elaborado el código, cuestión que alimenta polémicas entre los expertos desde hace dos siglos. Para ello, la inteligencia artificial estudió 400 idiomas diferentes sacados de la «Declaración Universal de los Derechos Humanos» para identificar sistemáticamente el idioma. Inicialmente, se formuló la hipótesis de que el manuscrito Voynich estaba escrito en árabe pero, después de ejecutar sus algoritmos, resultó que el idioma más probable era el hebreo. «Eso fue sorprendente. Y solo decir ‘esto es hebreo’ es el primer paso. El siguiente paso es cómo lo desciframos», afirmó Kondrak para Folio, el medio de la Universidad de Alberta.

Kondrak y Hauer formularon la hipótesis de que el manuscrito fue creado utilizando alfagramas (palabras a las que se ha alterado el orden de sus letras, de modo que no es reconocible), definiendo una frase con otra, ejemplar de las ambigüedades en el lenguaje humano. Asumiendo eso, intentaron encontrar un algoritmo para descifrar ese tipo de texto codificado. «Resultó que más del 80 por ciento de las palabras estaban en un diccionario hebreo, pero no sabíamos si tenían sentido juntas», dijo Kondrak.

Después de buscar infructuosamente a eruditos hebreos para validar sus hallazgos, los científicos recurrieron a Google Translate. Así, la primera frase sería «Ella hizo recomendaciones al sacerdote, al hombre de la casa, a mí y a la gente», «frase rara para comenzar un manuscrito, pero que tiene sentido», asegura el investigador.

¿A quien pertenece el manuscrito en la actualidad?

Al fallecer en 1931 Voynich,  el manuscrito pasa a manos de su viuda Ethel Boole Voynich, siendo que en 1944 el gobierno de USA encarga la traducción a los más famosos criptógrafos militares de la segunda guerra mundial. Friedman, que había descifrado el código púrpura de la Marina Imperial Japonesa no consigue resultados y dice que está escrito en un lenguaje lógico y sintético, nada más pudo decir este afamado criptógrafo del enigmático manuscrito. En 1961, la viuda de Voynich lo vendió por 24.500 dólares a un anticuario neoyorquino, Hans Peter Kraus. En 1969, sin lograr venderlo por 160.000 $, Kraus lo donó a la Universidad de Yale, donde permanece hasta hoy, depositado con el Nº MS 408.

Alrededor de 1990 , se inicia el Proyecto E.V.M.T. (European Voynich Manuscript Transcription) liderado por Gabriel Landini y René Zandbergen, su objetivo es conseguir la transcripción de las letras o glifos del manuscrito a signos latinos.

Actualmente del manuscrito se encuentra en un lugar seguro de la Beinecke Rare Book and Manuscript Library de Yale , en New Haven, pequeña ciudad portuaria del estado de Connecticut en USA. Esta biblioteca alberga un valiosa colección de joyas bibliográficas, pero ninguna tan famosa como el Manuscrito Voynich.

Fuentes consultadas : ElOrigendelHombre // ABC

a través de ¿Ha logrado la inteligencia artificial descifrar el enigmático manuscrito Voynich? — LAKLAVE