SUMERIA. Año 1999 a. de C.


Sumerios: ocaso de los inventores del Ángel de la Guarda.

En el año 1999 antes de Cristo, el primero del segundo milenio de nuestra era, los sumerios, inventores de nuestra civilización, desaparecieron de la faz de la Tierra bajo el ataque de todos sus vecinos.


Dieciséis ciudades, las principales de su país, y entre ellas Ur, su capital, habían sido “abandonadas por los dioses”, esto es, destruidas; sus campos estaban asolados; sus ríos, resecos, y sus canales, los primeros de los que se tiene noticia documental, desguazados; obreros, soldados y vigilantes habían desaparecido, ocupando su lugar las bestias salvajes.

Los sumerios ocupaban el país que se extiende entre los ríos Tigris y Éufrates, y se llamaban a sí mismos “cabezas negras”. Eran inteligentes e imaginativos, musculosos, fornidos, bajos, ágiles y resistentes. Fueron los inventores del comienzo del pensar y vivir civilizadamente. Su cultura había comenzado casi 2.000 años antes, pero a partir de 2300 antes de Jesucristo comenzaron a ser invadidos pacíficamente por los acadios, un pueblo semita cuya lengua fue imponiéndose poco a poco en todo el país. El sumerio acabó relegado a idioma de estudio y cultura, una especie de latín precristiano que se usó durante los 1.000 años siguientes para conservar tradiciones y lucirse en reuniones intelectuales.

Sumeria y su historia desaparecieron en el olvido hasta que la arqueología moderna las redescubrió. Entonces, los sumerios recuperaron color y forma, sus mentes atrajeron curiosidad, y también sus ciudades, las primeras del mundo, hasta en sus menores detalles.

Fueron ellos quienes inventaron la hidráulica, la irrigación de su tierra caliente y seca por medio de gigantescas obras de ingeniería hidráulica, con mano de obra forzada: mujeres y niños, además de hombres, y así convirtieron su desierto en un vergel. Era la sumeria una cultura urbana, los campos se cultivaban desde las ciudades, donde vemos los primeros códigos de leyes, los primeros cargos cívicos, los primeros jueces y los primeros tribunales.

Y donde vemos por primera vez a ese gran amigo del católico clásico que es el Ángel de la Guarda, a través de los hebreos. Los sumerios estaban en contacto personal con su dios individual antes que los judíos con Jehová, y ésta es una de las semejanzas entre sumerios y hebreos que más sorprenden a los investigadores.

En Sumeria se inventó el uso del conocimiento y la erudición. Allí se utilizó por primera vez la escritura para almacenar cultura, allí se inventaron las escuelas, los archivos y las bibliotecas, tanto públicas como privadas, allí se abrieron las primeras librerías.

Allí se inventó el feminismo: la primera reina gobernadora de la que se tiene noticia documental era sumeria. Había sido tabernera, pues también allí se inventó la taberna, y gobernó la ciudad de Kish, según la tradición, durante 100 años, aunque en realidad fueron 15 ó 20, hasta que fue derrotada en una batalla; se llamaba Ku-Bau, y las feministas deberían levantarle un monumento.

La primera reina gobernadora de la que se tiene noticia era sumeria. Se llamaba Ku-Bau

Sumeria es el primer país cuyas mujeres escribieron poesía de amor. Las mujeres tenían allí gran importancia oficial, aunque quizás los investigadores exageren el nivel de feminismo práctico a que se llegó en la Sumeria 2.500 años a. C.

Los sumerios inventaron el cero: ellos dejaban un espacio en blanco donde nosotros ponemos ese número, lo que les permitía hacer cálculos bastante complicados. También inventaron los templos y los centros de gobierno y administración, fueron los primeros que hicieron tratados e interpretaron oficialmente la voluntad de los dioses. Y también, en cierto modo, los inventores de la religión en el sentido que damos nosotros a esta palabra.

Según la religión sumeria, toda la tierra pertenecía al dios, mientras el rey y su administración eran sus agentes en la tierra, de modo que la estructura del poder comenzaba con los dioses como fuente de autoridad civil y religiosa; el dios era supremo, pero no podía hacer nada: era una estatua, de modo que el sacerdote actuaba en su nombre ante el rey, y el poder estaba en manos del rey o de los sacerdotes, o, más frecuentemente, dividido entre ambos, pues nunca hubo periodos de poder sacerdotal absoluto.

Sólo había un curioso caso de unión de ambos poderes: las “bodas sagradas”, que consumaban anual y carnalmente el rey y la sacerdotisa del templo principal de la ciudad; esta unión se consumaba casi públicamente, entre músicas y danzas y gran júbilo general, de una forma que recuerda mucho al Cantar de los Cantares del rey hebreo Salomón, y hete aquí, de ser esto más que pura coincidencia, otro rasgo común a hebreos y sumerios.

Y es que hay una hipótesis según la cual los judíos descienden directamente de los últimos sumerios, los cuales, al verse destruidos y acabados en su tierra, y al borde de perder incluso su identidad nacional, emigraron hacia el norte, es decir, hacia la tierra de Canaán, dando lugar al pueblo de Israel. Esto ocurrió probablemente en los albores del segundo milenio antes de Jesucristo; los emigrantes se llevaron consigo a su dios personal, germen del monoteísmo hebreo, y su obsesión por defender su identidad minoritaria contra todos los obstáculos posibles e imposibles.

Hablaban acadio, una lengua semítica que constituiría la base del idioma hebreo, pues hacía tiempo que el sumerio había desaparecido como lengua.

La Biblia dice que Abraham, el padre de los hebreos, había crecido en la ciudad sumeria de Ur, donde el pueblo judío comienza tradicionalmente en el año 2000 antes de Jesucristo, justo el año en que realmente termina Sumeria, de modo que en los albores del segundo milenio de nuestra era tienen lugar dos acontecimientos básicos para nuestra cultura: la creación del pueblo judío y el comienzo de la expansión póstuma de la cultura sumeria, desaparecidos su creadores, a través de Mesopotamia, por el Oriente Medio hasta Grecia, y desde Grecia hasta Roma, que sirvió de cauce para transmitírnosla a nosotros.

Una respuesta a “SUMERIA. Año 1999 a. de C.

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s